El análisis grafológico pertenece a la ciencia conocida como grafología. Se dedica a estudiar el carácter, el temperamento y la personalidad a partir de la escritura manuscrita. Para ello, observa aspectos como la forma, el espacio y el movimiento.

Si estás interesado en ello, debes tener claro que ha adquirido el rango de ciencia por sus logros y su seriedad metódica. Por ello, requiere de formación especializada. En Escuela Des Arts encontrarás el doble máster en Documentoscopia y Grafología, con el que podrás estudiar en profundidad las particularidades de la caligrafía y sus aplicaciones en peritaje.

En qué se basa la grafología

Escribimos de una manera automática. Al hacerlo, fijamos sobre el papel una serie de gestos interiores que fotografían nuestros movimientos cerebrales. El propio cerebro da la orden de escribir a los músculos y estos la ejecutan. En consecuencia, nuestra escritura revela las tendencias, tanto conscientes como inconscientes, que tenemos en nuestro interior.

El análisis grafológico de la escritura es el procedimiento principal de la ciencia de la grafología. Se basa en interpretar un texto manuscrito que incluye la firma y ha sido escrito en letra minúscula cursiva. Se prefiere que haya sido redactado en lápiz y, si no es posible, con un bolígrafo. Para ello se utiliza papel de carta blanca, sin renglones, y se solicita una creación espontánea.

En qué se fija el análisis grafológico

Cuando el grafólogo analiza tu escritura, lo hace desde una perspectiva holística. Pero se fija en factores muy concretos: inclinación, dirección, dimensión, presión, forma, velocidad, orden (proporción, distribución y disposición) y continuidad.

El estudio va más allá de analizar el texto y la caligrafía. Se valoran aspectos como los temblores, la invasión de los márgenes, el tamaño y los puntos desplazados. También los retoques, las fracturas de las letras y las características de las mayúsculas. Asimismo, la presencia de agrandamientos o palabras y letras inacabadas también aportan información valiosa.

La interpretación a través de la firma y la rúbrica completa esta valoración, y te garantiza conclusiones más fiables.

Conclusiones de los estudios grafológicos

Los denominados géneros gráficos son los factores que permiten extraer valoraciones atinadas en grafología. A partir de ellos, podemos obtener conclusiones sobre la personalidad y el carácter:

  • Orden. Refleja tu equilibrio interno, tu visión del mundo y tu capacidad para desenvolverte en él.
  • Forma. Indica tu nivel cultural y cómo te comportas en sociedad.
  • Dimensión. El tamaño refleja la autoestima y el autoconcepto, así como la inteligencia y cuánto eres capaz de concentrarte.
  • Presión. Manifiesta tu energía vital y la fuerza de tus sentimientos. También tu carácter se aprecia en la fuerza con la que hincas el texto en el papel.
  • Dirección. A través de ella es posible apreciar tu estado anímico. También tu voluntad, tu humor y tu estabilidad emocional.
  • Inclinación. Es otro factor muy revelador. Transmite qué importancia das a lo externo y a las relaciones con los demás. Es decir, qué tendencias tienes en términos de afectividad, pasiones y sentimientos.
  • Velocidad. Presenta cuál es tu tiempo habitual de reacción. Se relaciona, por ello, con tu agilidad mental.
  • Continuidad. La cohesión indica si prima en nosotros la lógica o lo instintivo. Asimismo, refleja cómo establecemos vínculos con los otros.

Usos preferentes de la grafología

El análisis grafológico de la escritura tiene sus limitaciones. No son matemáticas. Sin embargo, es una valiosa herramienta de conocimiento personal que ofrece referencias e interpretaciones muy aprovechables.

De hecho, muchos responsables y departamentos de recursos humanos confían en esta ciencia. Lo hacen para reconocer y reclutar el talento. Para identificar posibles circunstancias personales que limitan o potencian a sus trabajadores. La selección de personas, desde luego, se está apoyando en ella. No te extrañe si, en una selección de personal, te piden escribir un texto manuscrito.

También es habitual en algunas investigaciones forenses. En algunas ocasiones, ha sido determinante para esclarecer los hechos y detener a los culpables.

La docencia, la compatibilidad afectiva entre parejas y la salud son otros campos de aplicación frecuentes. En este ámbito, se aplica en dos direcciones: grafoterapia y grafopatología. Es decir, puede ayudar a sanar a las personas, pero también a diagnosticar qué problemas les afectan.

Algunas interpretaciones grafológicas frecuentes

Si quieres saber cómo se lleva a cabo un análisis de grafología, nada mejor que algunos ejemplos. Es un proceso metódico y analítico. El grafólogo revisa aspectos concretos, extrae hipótesis y conclusiones y finalmente las interrelaciona de una manera global.

Fíjate en estos aspectos y referencias, a modo de ejemplos.

Márgenes

Cuando son estrechos y poco respetados, la personalidad asociada es introvertida y tímida. Los anchos reflejan todo lo contrario. Si los tuyos son irregulares, la contradicción anida en tus sentimientos.

Bases de las líneas

Su estudio permite interpretar estados afectivos y de ánimo. Si tiendes a escribir hacia arriba, la positividad y el optimismo anidan en ti. Si tiendes a descender, puede significar que estás cansado, triste o descontento. ¿Tus líneas parecen senderos ondulantes? Emotividad, inquietud e inestabilidad son sus interpretaciones.

Tamaño de la letra

Quizás es la interpretación más conocida. Letra pequeña (minúsculas inferiores a 1,5 mm), introversión o profundidad de pensamiento. Letra grande (más de 2,5 mm), visión amplia y deseos de experimentación y socialización.

Presión sobre el papel

Si eres una persona sensible y delicada, escribirás con suavidad. Si presionas muchísimo, indica que derrochas energía y eres valiente ante el mundo.

Espaciado

Este rasgo se asocia con la distancia que estableces entre tú y los demás. Si el blanco de separación es estrecho, te gusta estar cerca de los otros. Y al contrario. Eso sí, ha de ponerse en relación con el tamaño de la letra.

Inclinación

Si tu letra carga hacia la izquierda, refleja que te cuesta expresar tus auténticas emociones. Si va hacia la derecha, eres sociable y libre de problemas de comunicación. Cuando mezclas ambas opciones, quizás tienes problemas para adaptarte al entorno.

El análisis grafológico de la escritura, como ves, resulta fascinante y despierta curiosidad. Es una ciencia que ha avanzado mucho y demuestra, cada vez más, su eficacia. Permite realizar un test de la personalidad que ilustra en muchos ámbitos diferentes.

El método ha de ser presencial, con un texto elegido en función de la persona, dictado por el grafólogo, espontáneo y sorpresivo. Es importante evitar que el investigado tuerza la hoja al escribir.

De este modo, el análisis grafológico posterior adquirirá los visos necesarios de adecuación y rigor. Si el grafólogo tiene la experiencia y los conocimientos necesarios, sus conclusiones serán tan reveladoras como útiles.