El auge del comercio electrónico ha obligado a reinventar el diseño de tiendas físicas para que merezca la pena visitarlas en lugar de comprar online. Hoy hablaremos sobre como afectan las e-commerce al negocio tradicional.

El comercio electrónico en España

El comercio electrónico en España sigue imparable. En 2016 experimentó un crecimiento del 30%, el doble que en 2015. Y en 2017, durante el segundo trimestre, las ventas aumentaron un 23,4% respecto al mismo período de 2016. Con este incremento, el negocio alcanzó los 7.300 millones de euros.

Los sectores de turismo, ocio y moda son los que más crecen. En cuánto al sector de la moda online, durante el segundo trimestre de 2017, 3,1 millones de personas adquirieron algún producto de este ámbito vía e-commerce, alcanzando así, máximos históricos.

El sector de la moda

El boom del comercio electrónico ha obligado a las grandes marcas y cadenas a adaptar sus establecimientos. Con el crecimiento del e-commerce, el tráfico en las tiendas físicas ha disminuido. Por este motivo, los negocios se replantean su estrategia para rentabilizar los metros cuadrados.

Actualmente, las grandes marcas buscan reinventar el concepto de tienda con el objetivo que al cliente le merezca la pena visitar el establecimiento por alguna u otra razón. Debido a los hábitos de consumo, estas tiendas ya no se limitan a ser espacios de venta. Con la llegada del comercio electrónico, las tiendas físicas evolucionan y quieren ofrecer una experiencia de compra.

Las grandes marcas tienen claro que deben adaptar el diseño de sus tiendas a las nuevas tecnologías y hábitos de los consumidores. Los clientes acuden a las tiendas con su móvil. Debido a este hábito, la mayoría de grandes marcas ya ofrecen servicio WiFi y zonas para cargarlo. El pago con el móvil o los códigos de producto para que el cliente pueda ver en su móvil las características o cómo queda puesta una prenda, son otros de los servicios que cada vez ofrecen más firmas.

Diseño de tiendas flagship

El término flagship, también conocido como concept store, hace referencia a la tienda más emblemática y representativa de una marca. Este tipo de tiendas son grandes espacios situados en las calles comerciales con más renombre del mundo. Las grandes firmas han creado estas «tiendas insignia» para transmitir sus valores y ofrecer mucho más que un catálogo de productos.

El objetivo de una flagship es invitar al cliente a vivir una experiencia y generar un recuerdo memorable de compra en un sitio único. Por este motivo, se cuida al detalle el diseño de estos locales, haciéndolos atractivos y llamativos para captar la atención del cliente y transmitirle la imagen de marca. Las firmas también buscan que en estos espacios físicos el cliente pueda interactuar con el producto, verlo, tocarlo y sentirlo. Y así, pasar de la mera exposición a la experiencia.

La mayoría de flagships cuentan con zonas de ocio o de actividad social donde el cliente puede relajarse o socializarse. Un ejemplo de este modelo es el nuevo espacio de Ikea en el centro de Madrid. Una tienda donde los clientes pueden asistir a talleres o recibir asesoramiento en decoración.

El diseño de tiendas flagships tiene como objetivo impactar al cliente y conseguir que tenga una experiencia de compra diferente y única. Para alcanzar este propósito, las grandes firmas del sector retail apuestan por las últimas novedades tecnológicas. Algunas ya se han atrevido con servicios como los probadores inteligentes o pantallas táctiles que muestran cómo combinar prendas o lograr looks.

El mundo del diseño de tiendas evoluciona al mismo ritmo que la tecnología y los hábitos de consumo. Si quieres formarte en este sector, no dudes en echarle una ojeada a nuestro Máster en Decoración de Tiendas. ¡Te va a encantar!