Los soldadores son uno de los perfiles profesionales con mayor demanda actualmente. La versatilidad que ofrece la soldadura hace que sea indispensable en cualquier tipo de industria, sobre todo la que trabaja con el metal. Por lo que, si estás pensado en estudiar soldadura, en este post vamos a darte todas las claves que debes saber sobre esta profesión. Y recuerda que puedes profesionalizarte como futuro soldador a través de nuestro curso de soldadura.

¿Por qué estudiar soldadura?

En primer lugar, debes saber que la soldadura es el oficio dedicado a unir piezas de metal a través de calor, presión o una combinación de ambos. Los soldadores, a través de una sólida formación, tienen conocimientos de metalurgia y química para poder unir las piezas metálicas a partir de los planos de construcción, ofreciendo la solidez y firmeza necesarias para que las estructuras metálicas soporten el peso aplicado, como edificios o casas.

Por otro lado, las herramientas que utilizan los soldadores van a depender del tipo de metal a fundir, ya que las propiedades y tipos de temperatura necesaria para fundirlos variarán entre unos y otros. Y tal y como ocurre en todas las profesiones del sector de la construcción, los soldadores deben trabajar con un equipo específico y siguiendo unos procedimientos y medidas de seguridad, ya que los riesgos laborales son muchos.

Entonces, ¿por qué deberías estudiar soldadura? En primer lugar, es una profesión necesaria en casi todos los sectores de la industria, así como en el de la construcción, la automoción y la electrónica. Cuanta más profesionalización y experiencia tenga el soldador, más solicitado va a estar en el mercado laboral, porque donde hay una estructura metálica, tiene que haber un profesional de este tipo. Además, en relación con otros oficios, cuanta mayor especialización tenga en un tipo de soldadura (que explicaremos más adelante), mayor será el salario a percibir. Así pues, se trata de un oficio con una amplia variedad de salidas profesionales, ya que son muchas las áreas a las que puede ejercer.

Riesgos laborales en soldadura

Cualquier proceso de soldadura implica la exposición a una serie de riesgos que, sin una formación sólida en PRL para poder tomar las medidas de seguridad necesarias, pueden provocar graves problemas de salud.

A grandes rasgos, los accidentes laborales en soldadura pueden estar relacionados con las energías utilizadas:

  • Eléctrica (quemaduras o electrocución).
  • Llamas (quemaduras, incendios).
  • Gases (quemaduras, explosiones, incendios).

También, con los procesos a seguir, que pueden generar radiaciones no ionizantes, que perjudican los ojos y la piel, y gases y humos tóxicos, que su composición dependerá de los metales a soldar, la temperatura, etc. Asimismo, existen riesgos laborales asociados a las operaciones complementarias, como son el cepillado o el desbarbado

Finalmente, también existen riesgos relacionados con el espacio y condiciones en las que se trabaja, como caídas por trabajar en lugares elevados, así como choques contra objetos y cortes causados por trabajar en espacios cerrados o muy reducidos.

Así pues, contar con una buena formación en soldadura, que incluya PRL y el manejo seguro de herramientas, es indispensable como futuro profesional del soldaje.

Tipos de soldaduras que aprenderás en escuela Des Arts

Como podrás imaginar, la soldadura ha ido avanzando de la mano de la tecnología, dando lugar a diferentes tipos de soldajes. Por ello, a través de nuestra titulación en soldadura aprenderás, además del mecanizado básico, a identificar los diferentes tipos de soldaje y para qué se suelen utilizar. Los principales son:

Soldadura por arco eléctrico

Es de los primeros tipos de soldadura que surgió. Se caracteriza por utilizar una fuente de energía eléctrica para derretir el material y unir las piezas. Este tipo de soldeo se utiliza para trabajar diferentes tipos de aceros, como el inoxidable o el de baja aleación.

Soldadura por gas

La soldadura por gas surgió en el siglo XX y se caracteriza por combustionar acetileno hasta crear una llama que puede llegar a los 3200ºC. Se utiliza para reparar tuberías, su coste no es elevado y los materiales unidos tardan bastante tiempo en solidificarse.

Soldadura TIG

La soldadura TIG utiliza gas inerte de tungsteno y lo emplean profesionales de la soldadura altamente cualificados. Se utiliza para trabajar metales finos, por lo que requiere de mucha técnica, precisión y delicadeza.

Soldadura MIG

Este tipo de soldadura utiliza gas metal inerte y requiere de un equipo de trabajo sofisticado, ya que se desprende mucho gas. Por tanto, los trabajos con este soldaje deben realizarse en espacios cerrados y con unas medidas de seguridad muy específicas.

Soldadura MMAW

La soldadura metálica manual por arco emplea electrodos de acero y recubiertos de metal que se funden con el calor que se desprende al soldar. Se caracteriza por no dejar pasar el oxígeno, consiguiendo un sellado perfecto y sin producir muchos residuos. Este tipo de soldadura se emplea para tareas domésticas porque es muy fácil de utilizar.

La profesión de soldador: funciones

En su día a día, el profesional de la soldadura se dedica a unir piezas metálicas a partir de un diseño previamente facilitado. Esto implica analizar los planos y entender las propiedades y cualidades de los metales que van a ser trabajados. También debe seleccionar las herramientas que va a necesitar y las técnicas que empleará, así como revisar que las piezas estén en buen estado.

Antes de soldar, debe colocar, alinear y asegurar las piezas siguiendo el diseño, para posteriormente preparar todas las herramientas, encender el soplete y todo el equipo necesario para soldar. Además, en todo momento debe controlar que el equipo y los metales que están siendo soldados no se recalienten o se dañen. Y como no, en todo momento debe seguir las medidas de seguridad y utilizar el equipo obligatorio (casco, guantes y traje) para evitar cualquier accidente laboral.

Otras tareas que le pueden ser encomendadas son la selección y verificación de las soldaduras, así como limpiarlas, tratarlas y conservarlas. También puede realizar controles de calidad, elaborar presupuestos para clientes y hacer mantenimiento de las herramientas y materiales utilizados diariamente para trabajar.

Perfil profesional del soldador

Para realizar sus tareas diarias, un soldador debe contar con una serie de competencias y habilidades que le facilitarán su trabajo. Por ello, actualmente se valora muy positivamente:

  • Buena forma física, con la fuerza necesaria para levantar pesos y flexibilidad para trabajar en espacios reducidos.
  • Minucioso con su trabajo.
  • Capacidad de seguir instrucciones muy técnicas.
  • Mucha concentración.
  • Gran habilidad en los trabajos manuales.
  • Buena coordinación.
  • Habilidades comunicativas.
  • Trabajo en equipo.
  • Creatividad.

Asimismo, y como venimos diciendo, a la hora de contratar un soldador, las empresas también tienen en cuenta que los candidatos tengan formación adicional en prevención de riesgos laborales y amplios conocimientos sobre funcionamiento, utilización y mantenimiento de herramientas. Por lo que, si tienes pensado ampliar tu perfil académico y profesional en este ámbito, puedes conseguirlo a través de nuestro curso en soldadura.

Áreas de trabajo

Este sector profesional siempre precisa de mano de obra. Y es que los soldadores son perfiles profesionales muy polivalentes porque, como hemos mencionado anteriormente, pueden ejercer en diferentes sectores, destacando:

  • Indústria y subsectores.
  • Calderería y estructuras metálicas.
  • Automoción.
  • Electrónica.
  • Construcción naval.
  • Carpintería.

Además, a lo largo de su profesión también pueden reconvertirse con facilidad a otros oficios, como es el de chapista industrial, cerrajero, forjador e incluso trabajar por su cuenta como artesano.