Si has estudiado con nosotros el Curso de Soldadura te habrás dado cuenta que existen diferentes tipos de soldadura y técnicas de soldeo. Lo cierto es que existe gran variedad de metodologías y finalidades de la soldadura. Por ello, desde Escuela des Arts queremos ponértelo más fácil y hacer un bosquejo las técnicas principales que puedes encontrar y para qué sirven. Esta información te será muy útil si recién te inicias en este oficio o quieres aprender a soldar para un uso doméstico o incluso artístico.

Sin más rodeos, vamos a descubrir los inicios de la soldadura y daremos paso a las técnicas más utilizadas y sus aplicaciones. ¡Toma nota!

Origen de la soldadura

Para entrar de lleno en el arte de soldar debemos detenernos en su origen. ¿Cuándo se empezó a soldar? ¿Cómo se soldaba? Lo cierto es que sus técnicas han ido variando y perfeccionándose con el paso del tiempo, así como toda la tecnología.

Si debemos situar un punto histórico de partida, podemos decir que la historia de la soldadura se remonta en la época de bronce y la edad de hierro, concretamente en Europa y Oriente medio. Una de las primeras construcciones que emplean dicha técnica, la fusión de dos o más piezas, es el Pilar de Hierro de Delhi, en la India, del siglo IV d.C.

Más adelante, con la Edad Media se avanzó hacia la soldadura de fragua. Consistía en golpear repetidamente los hierros hasta que se calentaban y quedan unidos. Los artesanos del renacimiento fueron grandes embajadores de esta técnica y continuaron su desarrollo.

Con la llegada del siglo XIX surgieron diferentes tipos de soldadura. Primero apareció la soldadura con arco eléctrico. Posteriormente, a finales de siglo, la soldadura por resistencia y la soldadura de gas. Con la Primera Gran Guerra se avanzó hacia la soldadura automática que, a su vez, fue desarrollada hasta dar lugar a otras técnicas de soldadura. Las más destacadas, la soldadura por rayo láser y la soldadura con rayo de electrones.

¿Qué tipos de soldadura existen?

Como ves, desde sus inicios la técnica ha ido avanzando y ha dado lugar a diferentes tipos de soldadura. Muchas de ellas se siguen utilizando actualmente. Veamos cuáles son y para qué se utilizan.

Soldadura con arco eléctrico

Tal y como hemos comentado antes, este es uno de los primeros tipos de soldadura que emergieron. Se caracteriza por emplear una fuente de energía eléctrica, ya sea alterna o continua, que conseguirá derretir el material para unir las diferentes piezas.

Este tipo de soldeo se utiliza sobre todo para trabajar diferentes tipo de aceros, como el inoxidable, de carbono o baja aleación.

Soldadura por gas

Este es un tipo de soldadura que surgió con los avances del siglo XX. Esta técnica se basa en la combustión de acetileno hasta crear una llama que puede alcanzar hasta los 3.200 ºC. La soldadura por gas se suele utilizar para reparar tuberías. Es una técnica que no requiere de un gran gasto económico pero, por contra, necesita tiempo hasta que los materiales unidos solidifican.

Soldadura MIG

Este tipo de soldadura se llama MIG por el gas metal inerte que se utiliza. Este soldeo requiere de un equipo de trabajo más sofisticado, por el gas que desprende. Además, debe realizarse en espacios interiores y las medidas de seguridad deben ser específicas.

La soldadura MIG se emplea para maniobrar gran cantidad de materiales que requieren de un trabajo más complejo.

Soldadura TIG

En este caso también se emplea gas, pero es gas inerte de tungsteno. Así como la soldadura MIG, esta soldadura suele ser desempeñada equipos profesionales altamente cualificados. Sirve, sobre todo, para trabajar metales finos. Por lo tanto, se trata de una técnica que requiere de precisión y delicadeza para conseguir el mejor acabo.

Soldadura MMAW

Es la abreviatura de Metal Manual Arc Welding, es decir, soldadura metálica manual por arco. Es uno de los tipos de soldadura que emplean electrodos de acero, recubiertos de metal que se funden con el calor que se desprende al soldar.

La soldadura MMAW se caracteriza por no dejar pasar el oxígeno para conseguir un sellado perfecto, sin dejar mucha escoria, es decir, la cascarilla que puede generarse en la superfície de la pieza al soldar. Así, al fundir el acero de los electrodos, los metales quedan sellados perfectamente.

Esta técnica de soldeo es muy recurrente para tareas domésticas, pues es de fácil manejo.

Como ves, desde que apareció el soldeo, se ha mejorado y desarrollado diferentes técnicas y tipos de soldadura. Lo cierto es que en el momento de soldar intervienen muchos factores que tienen que ver con el material, la maquinaria, la mano de obra y el medio ambiente. Por ello, los expertos siguen investigando para crear técnicas que garanticen la seguridad del trabajador, respeten el medio ambiente y sean lo más costosos posible.