Darle una segunda vida a tu mobiliario es posible. Los muebles antiguos para restaurar son una buena oportunidad para dotar a tu espacio de un estilo decorativo tradicional o vintage. Además, es una excelente forma de respetar el medio ambiente y, sobre todo, de ahorrar, especialmente si deseas cambiar los muebles en tu vivienda u oficina. ¿Conoces todos los tipos de técnicas para restaurar muebles antiguos? Sigue leyendo y descúbrelas. Si quieres completar tus conocimientos sobre tapicería y restauración de muebles, consulta la variedad de cursos especializados sobre este ámbito en nuestra área de Artesanía.

Paso a paso: la restauración de muebles antiguos con pintura y barniz

Seguro que tienes algún mueble antiguo en tu sótano o almacén, incluso puede que en tu vivienda, al que deseas darle una segunda vida. Bien por su elevado valor económico, por lo emocional o por criterios ecológicos, no deseas tirarlo. Y harás bien, entonces, en no tirarlo y restaurarlo. Pero, seguro, que no conoces todas las técnicas. Eso sí, antes de ponerte manos a la obra, debes tener en cuenta el aspecto que deseas obtener finalmente de él. Toma nota, a continuación, de todos los detalles.

1. La limpieza de los muebles antiguos para restaurar

Este primer paso es fundamental para todo tipo de muebles. En primer lugar, repasa las manchas con un trapo humedecido de agua y jabón y elimina cualquier resto de suciedad. Recuerda que, saltarse este paso, puede traernos problemas cuando nos pongamos a trabajar, puesto que las manchas pueden impedir que el trabajo que le sigue sea fácil.

2. El lijado

El lijado es fundamental para dejar los materiales en las mejores condiciones. Todo tipo de muebles deben estar en un buen estado para poder ser pintados después. Como la mayoría de muebles que podemos restaurar son de madera, quitar el barniz y lijar la madera es el primer paso que debes tener claro. Así, una vez que se aplique la pintura, conseguirás que esta no resbale y penetre bien en la madera.

Para completar este primer paso, compra una lija de papel o usa lijadora eléctrica (si el mueble es realmente grande). En el caso de que el mobiliario sea de otro material, considera si es viable pulir la superficie.

3. Pintado de la capa base

El tercer paso es apostar por pintar la capa base. Esto ayudará a que el color final (paso cinco) quede mejor. Uno de los colores que te recomendamos es el blanco, el ideal para la primera capa de imprimación. Además, debes tener en cuenta que será necesario pintar dos o tres capas hasta que el color inicial no se note. Esto no te llevará mucho tiempo: entre capa y capa únicamente hay que dejar pasar unos 30 minutos.

4. Reparación de los golpes

Para darle una nueva vida al mueble, será necesario reparar todos los golpes que haya sufrido. Opta por tapar con masilla todo tipo de fisuras o agujeros: así se conseguirán tapar esas imperfecciones. En este paso, recuerda usar una espátula que te ayude. Para devolver el color original, pinta con óleos la tonalidad de la madera.

5. Ahora sí, pinta tu mueble y barnízalo

¿De qué color quieres pintar tu mueble? Una vez hayas escogido el que más te guste, aplica la pintura sobre la capa de imprimación. Eso sí, ten en cuenta que este color va a ser el que luzca tu mueble durante mucho tiempo, por lo que te recomendamos que tengas cuidado al pintar. Utiliza una brocha gorda para las partes más grandes, pero un pincel pequeño para los rincones más complicados.

Cuando le hayas pasado la capa de pintura, recuerda que debes dejarlo secar durante 24 horas. Esto es importante, porque luego hay que pasarle el barniz, el cual también tarda en secarse un día más.

La pintura a la tiza, otra forma de restaurar muebles antiguos

Otra forma de darle un toque original a tu mueble es optar por la pintura a la tiza o chalk paint, la cual es completamente respetuosa con el medio ambiente y sin acrílicos. Con ella, conseguirás que el mueble conserve su aspecto natural y durabilidad. El brillo quedará impregnado en la madera, por lo que se disfrutará de un mobiliario «resultón» y agradable.

Si se desea apostar por esta pintura, en primer lugar, tendremos que limpiar la superficie. Tras ello, podremos pintar el mueble con total normalidad (mezclando agua y chalk paint), según las instrucciones del fabricante. En este paso, podrás eliminar el exceso de humedad, aunque esto depende del acabado que cada uno desee ofrecer.

Tras aplicar la capa de pintura, podemos optar por lijar la madera. Podrás escoger entre una lija gruesa (para acabados más desgastados) o fina (aportará un acabado más natural). Tras este paso, se podrá añadir la capa de barniz o cera para que el mueble destaque, sobre todo si deseamos un tono más vintage.

La restauración en el mármol

Por último, otra forma de restauración sería el mármol. Es un material muy resistente, sobre todo al calor y las elevadas temperaturas. Sin embargo, no es un material muy duradero, aunque las personas que apuestan por él lo hacen por criterios estéticos y no de durabilidad. Si deseamos ahorrar costes y restaurar el mueble nosotros mismos, habrá que seguir los siguientes pasos:

1. Usar agua tibia, jabón de platos y alcohol isopropílico. Con la ayuda de una esponja pasaremos esta mezcla y frotaremos con fuerza para borrar impurezas y suciedades. Tras 10 minutos, tendremos que limpiar la superficie con un paño seco.

2. En otro vaso, realizaremos una mezcla de bicarbonato de sodio, aceites vegetales y un poco de agua. Una vez mezclados, potenciaremos la creación de una masa pastosa que aplicaremos al mueble.

3. Esta pasta debe untarse en el mármol, especialmente en las zonas más dañadas. Hay que dejarla secar un rato.

4. Tras el paso anterior, usando un paño seco, se debe retirar la mezcla sin frotarla demasiado.

Los muebles antiguos para restaurar son una opción estupenda para decorar nuestro hogar y, sobre todo, ahorrar dinero. Si deseas evitar que un profesional recupere tu mueble y te salga bastante cara la restauración, sigue estas tres técnicas para conseguir que tu mueble quede como nuevo. ¡Manos a la obra!