La figura del productor musical a la hora de elaborar un disco, una canción o un EP es clave. El productor musical trabaja durante todo el proceso de la creación musical, de hecho, muchas veces es autor o coautor de las canciones. Controla las sesiones de grabación en el estudio, instruye y guía a los diferentes intérpretes durante la grabación, reúne las ideas y dirige la creatividad. Supervisa la grabación, la mezcla, y la masterización.

Es el equivalente al director de una película, ya que dirigen durante la mezcla y los arreglos de las canciones y contribuyen con su opinión sobre qué se toca, cuándo se toca y cómo se toca. Pueden tener gran influencia a la hora de crear un estilo único.

Además de la parte creativa, los productores musicales también tienen una función más personal. Tienen que conocer personalmente al artista, crear un ambiente de trabajo adecuado, sacar y potenciar la creatividad de ambos. Además de tener dotes de liderazgo, ya que las muchas decisiones principales recaerán sobre él. También debe saber manejar los recursos de forma eficiente a lo largo de todo el proceso y tener un buen oído y talento musical para ser capaz de reconocer rápidamente los posibles futuros éxitos.

Funciones de un productor musical

El productor musical tiene diversas funciones. En primer lugar, debe elaborar un plan para crear una pieza musical o un álbum. Tiene que conocer las influencias y trabajos previos de los artistas para crear un concepto nuevo que pueda ser llamativo.

Debe coordinar los horarios en el estudio de grabación para que el trabajo sea los mas eficiente y fluido posible. Está presente durante la grabación de los temas en el estudio y supervisa el proceso. Es importante tener buen oído musical para reconocer rápidamente los fallos, aunque sean sutiles. Tras ello, se encarga de la post-producción del sonido mediante efectos y de la mezcla de las pistas. Debe dar los últimos retoques mediante la masterización, que es el proceso en el que se crea el producto final, del que después se hacen copias. El proceso de masterización puede llegar a ser muy complejo y la mayoría de grandes sellos discográficos tienen auténticos ingenieros de sonido.

Herramientas para la producción musical

Las herramientas que se usan para la producción musical son diversas y variadas. Lo más importante es tener un ordenador y un software especializado en producción musical. Con eso se puede empezar a hacer música de gran complejidad. Algunas de las herramientas más utilizadas a la hora de producir música son:

– Controlador MIDI, que puede ser en forma de hardware o software y sirve para producir distintos sonidos. El controlador MIDI más utilizado es el controlador MIDI de teclado musical electrónico. Cuando se tocan las teclas, el controlador MIDI envía datos MIDI sobre el tono de la nota, con qué fuerza se tocó la nota y su duración. También son comunes los controladores de viento, en los que un músico sopla y presiona teclas para transmitir datos MIDI y las baterías electrónicas .

– Sintetizador, que es un instrumento musical que produce señales eléctricas que se convierten en sonidos audibles que se pueden reproducir utilizando un dispositivo de salida.

– La mesa de mezclas es otro componente importante, ya que recibe todas las señales de sonido para procesarlas y tratarlas de diversos modos para dar como resultado una señal de audio que puede salir por uno o diversos canales. Con la mesa de mezclas también se ecualiza y se añaden efectos.

– Los micrófonos, que sirven para que los intérpretes puedan cantar las canciones o tocarlas a través de instrumentos musicales. Además, complementarlo con un antipop sería lo ideal para que suenen los soplidos que se hacen al pronunciar ciertas vocales.

– Los altavoces para dar salida a la señal de audio y poder escuchar el resultado del trabajo. Es importante que los altavoces suenen fuerte para poder detectar posibles distorsiones en el sonido al aumentar el volumen.

Producto final: Distribución y marketing

Una vez que se tiene el producto final llega la etapa de distribuirlo. Esto se puede realizar de distintas maneras, desde subirlo a plataformas digitales hasta crear formatos físicos como cinta, CD o incluso disco de vinilo. Puede parecer que los formatos físicos están obsoletos, pero muchos, los mayores fans de los artistas, aman esta clase de material y están encantados al comprarlos.

Con una buena campaña de marketing a través de redes sociales se puede conseguir una gran cantidad de seguidores. Hoy en día, la mayoría del público no solo sigue a los artistas por su música, también hay que tener en cuenta otros factores, como la imagen que proyecta a través de las distintas redes sociales.

Los videoclips son muy importantes para promocionar la música, además, ayudan a transmitir mejor el concepto de la música del artista. En la actualidad, es posible conseguir marcas que financien el videoclip con patrocinios. Muchas marcas de ropa, refrescos o negocios digitales pueden invertir en un artista si tiene muchos seguidores. También se puede organizar una gira de conciertos para promocionar el disco.

Consejos para la producción musical en casa

Cualquier persona, si dedica tiempo y constancia, puede llegar a producir auténticas genialidades. Si tienes una idea y quieres llevarla a cabo, ten en cuenta que con cualquier ordenador moderno puedes producir música. Aunque eso sí, cuanto más dinero inviertas en equipo mejor, ya que tendrás más posibilidades.

Con poco presupuesto puedes comprar un estudio de grabación básico y empezar a subir tu música a internet. A la hora de grabar voces, intenta minimizar el ruido, cierra las ventanas y las puertas. Si quieres hacerlo más profesional, puedes insonorizar tu habitación o montar una cabina de grabación insonorizada.

Otra idea es que si no conoces a nadie que canta o tu mismo no te animas a hacerlo, a través de internet puedes conocer a muchísimos artistas que, si les gusta tu estilo a la hora de hacer música y el proyecto que quieres realizar seguro que se prestan a realizar colaboraciones contigo. Hay muchísimos artistas poco conocidos dispuestos a colaborar.