La vocación literaria es algo que está presente en muchas personas y de formas y maneras muy dispares. Algunos quieren ser novelistas, mientras que otros se interesan por el guion cinematográfico o por los cuentos infantiles. En cualquier caso, como cualquier otra habilidad, la escritura exige práctica y constancia, así como recursos y conocimientos. Por ello, muchos se animan a probar suerte en un taller de escritura. También puedes recurrir al estudio en línea. Por ello te recomendamos que eches un vistazo a nuestro Curso de Escritura Online. Encontrarás todo lo que necesitas para dominar las técnicas y recursos literarios.

Para quién está pensado un taller de escritura

En principio, no se trata de una titulación que sea necesaria para adquirir una profesión o un trabajo determinado. De echo, cualquier persona interesada en aprender sobre el arte de la escritura puede ser la destinataria de esta formación. Está especialmente indicada a las personas interesadas en desarrollar y fomentar su vocación literaria.

Un punto sobre el que cabe reflexionar es la experiencia previa que se tiene ante la hoja en blanco. Realmente no es necesario haber hecho alguna tentativa en el mundo literario para poder aprovechar plenamente este tipo de cursos o de formaciones. Basta con tener la intención de aprender y el gusto por la escritura para poder aprovechar bien esta oportunidad.

Qué utilidad tiene esta formación

Son muchos los aspectos en los que podrías mejorar. A continuación, desarrollamos los principales.

Un mejor vocabulario

Apuntarte a un taller de escritura te ayudará a desarrollar tu mirada lingüística, es decir, te fijarás más en la escritura y en sus ladrillos, las palabras. En consecuencia, a base de practicar y de analizar textos, probablemente te vayas acostumbrando a emplear un vocabulario mucho más cuidado y más florido.

Aprender a organizar tus ideas

¿Tienes un argumento para un relato que no consigue concretarse en nada? ¿Tus diálogos son dispersos y no sabes cómo reunirlos? Siempre existen pequeños trucos o consejos de los profesionales que te pueden ayudar, y mucho, para saber de qué manera enfrentarte a una idea. Y, también, para esclarecer cómo puedes manejar y desarrollar un argumento.

Potencias tu creatividad

Al tener que escribir sobre temas y al estar en un ambiente tan favorable, es probable que te sientas mucho más propenso a la creación. Y es que la creatividad no es algo innato, también se puede ejercitar y practicar.

Aprenderás a disfrutar de la lectura

Es algo que pasa mucho, en cuanto sabes lo complejo que es hacer algo, pasas a valorarlo mucho más. Cuando descubras toda la dificultad que subyace en el simple hecho de escribir una historia, enseguida las leerás de otra manera, entendiendo la forma en la que sus creadores la han desarrollado y ejecutado, y apreciando el funcionamiento de su mecanismo interno.

Supone fomentar tu vocación

Si quieres escribir, necesitas conocimientos, herramientas y recursos para llevarlo a cabo. Por tanto, un taller así es la mejor medida para que puedas empezar a trabajar en esa dirección, supone darle alas a tu auténtica vocación. A su vez, otra ventaja evidente es la satisfacción o el bienestar que te proporcionará el dedicarte a aquello que realmente te está apasionando.

Asistir a un taller literario completará tu perfil profesional

Si ya te dedicas de alguna manera al mundo de la escritura (trabajando, por ejemplo, en comunicación) este tipo de talleres te pueden ayudar a mejorar tus habilidades escritas. No deja de ser otro campo colindante con el de tu oficio que pasarías a dominar.

Algunos ejercicios habituales en un taller de escritura

Lo primero que cabe señalar es que cada curso será diferente, y dependerá de los maestros y de la forma o el nivel para el que se oriente. Por lo general, buena parte del tiempo lo vas a pasar escribiendo o leyendo, así como aprendiendo algunos de los elementos básicos de las historias y de las narraciones. En cualquier caso, estos suelen ser algunos de los ejercicios más comunes que están presentes en este tipo de cursos de formación:

– Salir de tu zona de confort. ¿Quieres escribir novela policíaca? Es muy bueno tenerlo claro, pero nada te ayuda más a refrescar tus ideas que escaparte un poco de lo que ya sabes hacer. Un ejercicio clásico dentro de los talleres consiste en ponerte a escribir sobre un campo que no dominas. O en uno que, en principio, no te interesa, como por ejemplo la ciencia-ficción.

– Personajes cometiendo imprudencias. Te presentan un personaje y este comete una locura. Ahora, tendrás que arreglarlo. Este ejercicio es muy bueno para fomentar tu imaginación y para entender que buena parte de la historia va a depender siempre de su pilar: el protagonista.

– El viaje. Un modelo clásico de historia que funciona muy bien para desarrollar una narración breve. Dos personajes tienen que recorrer una distancia determinada. Tendrás que completar el resto con diálogos y con cualquier evento que les pueda suceder durante su aventura. Realmente es un folio en blanco en el que debes utilizar tu imaginación y tus recursos para tratar de aventurar qué es lo que puede suceder en todo ese trayecto.

– Recortar la paja. Uno de los procesos más difíciles de la escritura es la corrección, el momento en el que tienes que determinar qué se queda dentro de la historia y qué no. Por ello, un ejercicio clásico es el de aprender a recortar lo superfluo. A partir de un mismo párrafo, los alumnos deberán recortarlo de diferentes maneras para comprobar el resultado dispar que se genera.

Por qué apostar por un curso así

Pese a que escribir tiene mucho de terapéutico, siempre constituye un oficio. Y aunque se trate de una pasión muy vocacional, no deja de ser necesario disponer de recursos y de conocimientos pertinentes para poder ejercitar ese proceso adecuadamente. Hay trucos, consejos o determinadas estructuras que pueden contribuir a que redondees tus historias y a que estas tengan más gancho y proyección. Por tanto, pese a ser algo vocacional, la educación y la formación son aspectos determinantes que te facilitarán el proceso de redacción.

Como ves, un taller de escritura te aporta bases teóricas precisas para que puedas escribir ficción de una forma mucho más profesional y efectiva. De esta manera, podrás realizarte en tu vocación y aprender adecuadamente todos los entresijos que se esconden tras cada historia.