Si eres una persona que le apasiona escribir, debes saber que, para hacerlo correctamente, es importante tener presente cuáles son los elementos de la narración. Hay personas que son principiantes en la redacción de textos narrativos y llegan a tener algunos fallos en sus textos. Para que esto no te ocurra, en este artículo vamos a hablar de la narración, su estructura, sus elementos y muchas más cosas de interés que te serán útiles. Además, si quieres ampliar tus conocimientos en este ámbito, no dudes en formarte a través de nuestro máster en escritura y narración creativa.

¿Qué es una narración?

Para comprender mejor los elementos de la narración, primeros debes saber qué es la narración. Este término se utiliza cuando nos referimos a una serie de sucesos o acciones que sean realizadas por personajes ficticios o reales, en un espacio concreto y con una duración determinada. Además, todo esto es narrado por alguien. Así pues, podemos decir que una narración es todo lo que conocemos como una historia, un cuento, un relato y muchos otros conceptos, aunque no sean iguales.

La acción de narrar es uno de los más tradicionales e importantes para los humanos, ya que es una forma de utilizar el lenguaje, comunicarnos y contar hechos. También se puede utilizar de forma creativa para expresar o contar aquello que imaginamos. Para que estas acciones estén bien estructuradas, esta tiene que contar con distintas partes diferenciadas y que sean de ayuda para que el lector pueda comprender la historia y todos los hechos narrados.

Estructura del texto narrativo

En el anterior apartado hemos hablado sobre las distintas partes que componen un texto narrativo, pero ¿cuáles son y para qué sirven? Estas partes de la narración son las que conforman la estructura de un texto, y se divide en 3 partes:

  • Introducción. Es la parte inicial del texto y sirve para presentar los personajes o el personaje al lector, así como el espacio y la situación principal que posteriormente se podría volver más compleja. De esta forma, el lector tiene una idea sobre los personajes y entiende el contexto de la historia que se va a ir desarrollando.
  • Nudo. Se trata de la parte central y, usualmente, la más extensa de las 3. En ella suceden las acciones más relevantes para alcanzar un objetivo o solucionar un problema por parte de los personajes. Este conflicto es el que se usa para plantear el tema general del texto.
  • Desenlace. Como imaginarás, el desenlace es la última parte de la narración. Durante su extensión se da respuesta a esos problemas que han ocurrido durante el nudo y también se muestra el destino de los personajes. La solución al conflicto suele suponer un final feliz, pero también puede ser un final trágico o abierto a la imaginación del lector.

¿Cuáles son los elementos de la narración?

Los elementos de una narración son los que hacen que un texto se convierta en una narración en sí. Por lo tanto, todo suceso que se exprese, ya sea de forma ficticia o real, y sin importar la extensión del texto, deberá contar con los elementos de la narración. Si una redacción no cuenta con estos elementos, no se considera un texto narrativo. Por lo que, si quieres aprender a escribir correctamente, conozcamos los 5 elementos imprescindibles en una narración.

El narrador

Se considera narrador a la voz que se encarga de contar la historia, aunque no tiene que ser la misma del autor. En realidad, el narrador de un texto puede ser uno de los personajes o alguien que lo ve todo desde fuera y que no tiene nada que ver con los sucesos que están ocurriendo.

  • Segunda persona: interno (se narra la historia desde la visión del protagonista o testigo de la historia) y externo (es un narrador omnisciente, pero que puede emplear la segunda persona en momentos concretos, lo que ayuda a mantener un vínculo con el lector).
  • Primera persona: testigo (personaje que no es el protagonista y narra según su visión, como observador) y protagonista (es el personaje principal, por lo que cuenta todo lo que ocurre y lo que piensa).
  • Tercera persona: observador (relata los hechos como si se tratara de un personaje que está dentro del relato, pero no es ninguno de ellos y no emplea la primera persona) y omnisciente (conoce los pensamientos, sentimientos y cada hecho del relato, narrando objetivamente y con descripciones).

La acción

Consiste en todo aquello que se está contando en el texto, es decir, es la trama que se va desarrollando. También puede conocerse por el término «capítulos» si se trata de una novela, o «episodios». Estos acontecimientos deben situarse en un tiempo y espacio, pudiendo ser mediante una estructura simple como en los relatos, o más compleja, como en las novelas.

Los personajes

Son todos esos personajes (ficticios o reales) que están involucrados e intervienen en el texto. Los personajes no tienen que ser personas, sino que también puede tratarse de animales, objetos, plantas o seres imaginarios. Dependiendo del rol que posea un personaje, puede tratarse de:

  • Protagonista. Personaje principal de la trama.
  • Acompañante. Personaje que ayuda al protagonista y lo acompaña durante el texto narrativo.
  • Antagonista. Se opone al protagonista y le hace más difícil llegar a su objetivo final.

También hay personajes principales o secundarios.

El espacio

Es el sitio en el que se desarrollan los hechos de la narración. Puede tratarse de un lugar real o imaginario. Consiste en un elemento esencial porque el espacio marcará la trama y ayuda al lector a situarse mejor. La persona que está leyendo la narración puede conocer mejor el espacio gracias a las descripciones del narrador. Existen distintos tipos de espacios narrativos, pudiendo ser físico, psicológico y social.

El tiempo

Este elemento es el que se refiere al momento en el que se encuentra la narración y la forma en la que se ordena. De hecho, cada narración cuenta con tres tiempos distintos:

  • Tiempo de la historia. Momento en el que se transcurre la trama, como el pasado, presente o futuro),
  • Tiempo referencial histórico, en el que se ambienta la novela
  • Tiempo del discurso. Organización de los hechos a la hora de narrarlos, que puede ser lineal o presentar santos temporales moviendo la historia entre el pasado, presente y futuro.