¿Sabías que la música se utiliza como terapia emocional? En el sector de la psicología y la educación, existen una serie de actividades de musicoterapia para trabajar ciertos aspectos, como las emociones o la psicomotricidad. Por lo que, si quieres saber más acerca de este tipo de terapia, sigue leyendo. En el post de hoy vamos a explicarte sus beneficios y cómo la música puede ayudar a los más pequeños de casa y a los adultos. Y si quieres especializarte en ello o complementar tu formación académica previa, echa un vistazo al Máster Especialista en Musicoterapia. ¡Síguenos!

¿Qué es la musicoterapia?

Como su nombre indica, la musicoterapia es una disciplina científica basada en el uso de los elementos musicales. A través de estos se busca el bienestar del paciente, tanto emocional como físico. Es decir, en la musicoterapia se utiliza la música como vía terapéutica. Aunque hay documentación que confirma que ya las primeras civilizaciones humanas hacían uso de ella, ha sido en los últimos 70 años cuando se le ha dado mayor importancia. Asimismo, existen evidencias científicas que demuestran que esta terapia basada en la música tiene un gran alcance neurológico, psíquico y fisiológico. Se trata de un perfecto soporte no invasivo alternativo a disciplinas tradicionales para la salud.

Beneficios de las actividades de musicoterapia

Has de tener en cuenta que la música provoca respuestas inmediatas en distintos planos. En este sentido, algunos de los ámbitos sobre los que tiene influencia son:

  • Motricidad.
  • Memoria.
  • Atención.
  • Verbalización.
  • Reducción del estrés.
  • Creatividad.
  • Estimulación cerebral.

Ni siquiera es necesario que seas consciente de su presencia, pero el impacto es mayor cuando se reconocen las memorias, las sensaciones o los significados que despierta. Todo esto ocurre debido al flujo de señales electromagnéticas y químicas que los elementos musicales y sus combinaciones producen en cuerpo, mente y alma.

Cada persona o paciente tendrá un tratamiento totalmente personalizado y adaptado a sus necesidades. Esto se consigue ajustando distintos factores, como, por ejemplo, los tiempos de exposición, los recursos sonoros y los lenguajes musicales. Los fines de este tratamiento son terapéuticos, por lo que se buscan siempre beneficios concretos. A través de esta técnica, podrá encontrarse un espacio tanto para introspección como para la extraversión. Por lo tanto, será de utilidad para quienes busquen conectar consigo mismos o con los demás, sin excepción. Además, este tipo de sesiones suponen para el paciente un trabajo creativo y expresivo, lo que provoca un desarrollo de la capacidad en cuanto al autoconocimiento.

Por otro lado, es curioso que hablemos de algo tan concreto, pero hay varios estudios que secundan la teoría que considera que la música de Mozart es capaz de modificar la estructura del cerebro del bebé que está aún en el vientre de su mamá, y que, en consecuencia, su coeficiente intelectual será mayor. Comprobado está, también, que los más peques adquieren el gusto musical sobre la base de lo que escucharon durante el proceso de gestación.

Qué recursos musicales se utilizan en las sesiones terapéuticas

Las herramientas que utilizan los musicoterapeutas están basadas en las melodías, timbres, armonías o ritmos de la música. Emplearán, según cada caso, unos u otros recursos, ya que adaptan siempre cada terapia a la persona en cuestión. Desde sonoridades muy simples hasta otras mucho más elaboradas, todo dependerá de las necesidades concretas y lo que considere oportuno el profesional.

Has de saber que los efectos de la música terapéutica son más intensos y notables cuando se trata de música en vivo y si, además, el paciente es co-creador de esa producción, aún serán más potentes.

Ejercicios y actividades de musicoterapia

Probablemente te preguntes cómo es una sesión de musicoterapia. Para que no te quedes con muchas dudas y para que te animes con esta técnica si crees que lo necesitas, te vamos a hablar de algunos ejercicios a través de los cuales se puede llevar a cabo esta disciplina.

Musicoterapia infantil

Basada en la percusión con el cuerpo, es una actividad simple y muy efectiva en los más peques. Se trata de imitar sonidos del entorno, escucharlos y describirlos, inventar o construir instrumentos musicales, bailar, poner banda sonora a una historia o a su propio estado de ánimo… Todas estas actividades pueden realizarse con los niños y tendrán un efecto positivo en su desarrollo emocional, cognitivo y psicomotriz.

Musicoterapia para adultos

Esta terapia está indicada para pacientes en edad adulta o incluso mayores que requieren cuidados paliativos. El ejercicio podrá trabajar los ámbitos sociales, cognitivos, de conexión emocional, discusión personal y de grupo, al mismo tiempo que el estímulo a los recuerdos y la expresión propia.

A la actividad podemos ponerle el título: ¿qué recuerdo emocional te trae? A través de la exposición de una variedad de canciones que tratan temas relacionados con las necesidades, habilidades, experiencias y edad del grupo o paciente en particular y preguntándoles qué prefieren escuchar o cantar, se comienza a hablar de las emociones o recuerdos que evocaron esas canciones. De esta forma, se estimula la relación a través del debate abierto tras la escucha.

Otra actividad similar que puede realizarse es preguntar a cada adulto qué canción le define. Este ejercicio consiste en la entrega al paciente o grupo de una lista de canciones populares. Cada persona ha de elegir la que más le identifique y explicar los motivos. Posteriormente, se abrirá un debate en torno a los distintos estados de ánimo o sentimientos.

Para esta técnica realmente no se necesitan instrumentos concretos o un tipo de material muy específico, cualquier herramienta que esté relacionada con la música puede ser de utilidad. Debido a que la mayoría de los musicoterapeutas son músicos profesionales, suelen tenerlo bastante fácil en este aspecto. No obstante, y aunque la presencia de instrumentos convencionales o cualquier tipo de material musical sea oportuno, esta terapia puede llevarse a cabo con recursos naturales, incluso con el propio cuerpo.

Como has podido comprobar, los beneficios de esta técnica son numerosos y las actividades de la musicoterapia son, además, dignas de su disfrute. Prueba esta disciplina si crees que necesitas atraer algo de paz emocional o, simplemente, por el hecho de disfrutar de tan enriquecedora y gratificante experiencia.