Los fermentos lácticos forman parte de la familia más grande de probióticos. Tal vez hayas oído hablar de este grupo, pues son muy importantes. Destacan por ser microorganismos que aportan numerosos beneficios al cuerpo. Así que, si te gustaría saber más sobre ello, sigue leyendo este post. Y si tu interés va más allá y quieres adentrarte al sector de la artesanía y la quesería, no dudes en estudiar el curso en elaboración de quesos. A través de su programa formativo adquirirás los conocimientos propios de un maestro quesero.

¿Qué son los fermentos lácticos?

Los fermentos lácticos son conocidos por formar una gran familia de microorganismos. Entre estos microorganismos encontramos las levaduras lácticas y las bacterias lácticas. Para comprenderlo mejor, es importante saber que en nuestro día a día consumimos muchos de ellos, pues son levaduras, bacterias y cepas de mohos que se incluyen en la leche para generar productos como el queso, la cuajada, los yogures y otros derivados.

Estos microorganismos participan en la fermentación del ácido láctico, un proceso que se emplea frecuentemente en la industria alimentaria. Este procedimiento se utiliza sobre todo para producir productos lácteos fermentados y verduras fermentadas, entre otros.

Diferencia entre fermentos lácticos y probióticos

¿Sabías que los fermentos lácticos y los probióticos no son lo mismo? La diferencia entre ambos debe conocerse, pues afecta al mundo de la salud y la nutrición. En primer lugar, para que los fermentos lácticos proporcionen beneficios a nuestro sistema digestivo debe llegar correctamente a nuestros intestinos.

De hecho, esta es la diferencia esencial entre los alimentos lácticos y los probióticos. Lo cierto es que los probióticos son organismos vivos que otorgan beneficios a la persona si se consumen en una cantidad adecuada. En este caso, los organismos también generan ácido láctico, los cuales sobreviven en el estómago y se asientan favorablemente en el intestino.

¿En qué alimentos encontramos fermentos lácticos?

Como ya hemos comentado anteriormente, los fermentos lácticos se encuentran muy presentes en la industria alimentaria. Esto se debe a su gran capacidad de aportar aroma, sabor y textura a los alimentos. Además, sus propiedades consiguen la conservación del producto, evitando que determinados hongos y bacterias se generen.

La utilización de estos fermentos ha evolucionado. Por lo que, actualmente son muchos los productos que se benefician de este proceso, como:

  • Pan integral.
  • Kéfir.
  • Leches y yogures fermentados, así como los quesos.
  • Chucrut.
  • Pescados armados.
  • Salsa de soja.

Tipos de fermentos lácticos

Si se quieren obtener los resultados de la fermentación, es necesario llevar a cabo un proceso que implica la acción de diversos microorganismos, conocidos también como fermentos naturales. ¿Cómo actúan? Tienen la capacidad de modificar la textura, el sabor e incluso las propiedades del alimento. A continuación, conoceremos tres tipos de fermentos que suelen participar en este tipo de procesos:

Bacterias

Hay ciertas bacterias que se suelen incluir para fermentar los alimentos, como las bacterias denominadas Pediococcus, Streptococcus, Oenococcus y Lactobacillus. ¿Qué función realizan? Se ocupan de conseguir que las proteínas de la leche cambien su sabor y textura. Por ejemplo, son las que participan en el proceso de fermentación de productos como el pan y el yogur. Por otra parte, existen más bacterias igualmente populares que se incluyen en la fermentación de alimentos ricos en proteínas o productos como el vinagre.

Moho

Este tipo de fermento natural es el que peor impresión nos da, pues está relacionado con alimentos en mal estado. En realidad, muchos de los tipos de moho tienen la función de producir importantes enzimas que son imprescindibles para la conservación de los alimentos. De hecho, la elaboración del queso artesanal es posible gracias al moho. Los tipos de mojo más habituales son: Mucor y Penicillium.

Levaduras

Cuando hablamos de levaduras estamos haciendo referencia a hongos microscópicos que se utilizan de forma controlada. Utilizar este fermento es muy útil para llevar a cabo la descomposición de los hidratos de carbono y los azúcares durante la fermentación. Eso sí, no todas las levaduras consiguen beneficios, pues hay algunas como la Pichia que deterioran los alimentos. Sin embargo, la Candida consigue proteínas muy buenas.

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La elaboración de quesos requiere práctica y paciencia, así como conocimientos especializados en su proceso. Es por ello que, si tienes interés en este ámbito artesanal, en Escuela Des Arts puedes estudiar el curso de elaboración de quesos y conocer más sobre la importancia de la fermentación en este tipo de productos alimentarios, entre otros muchos conceptos. Algunos de los aspectos que desarrolla el temario del curso son:

Fórmate con el Curso de Elaboración de QuesosAlteración de los alimentos.

Métodos de manipulación higiénica de los alimentos.

Manipulación de alimentos en el sector lácteo.

Maquinaria que se emplea para elaborar quesos.

Preparar la leche para el cuajado.

Proceso de prensado de los quesos.

Análisis del proceso de maduración de los quesos.

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