El refuerzo positivo ofrece un reconocimiento ante comportamientos que el perro realiza de forma correcta. De este modo, el animal aprende un hábito por medio de la repetición y la experiencia. El refuerzo actúa como un premio que resulta agradable, apetecible y motivador. Es un ingrediente que se utiliza habitualmente en la educación canina. Así pues, se trata de una estrategia que de un modo intencional pone el acento en reforzar los comportamientos adecuados. De este modo, se produce una relación de causa y efecto entre la conducta realizada y la recompensa posterior. Existe una cercanía temporal entre el momento en el que el animal realiza una acción y el instante en el que recibe el refuerzo. Así pues, en este post vamos a explicarte cómo puedes adiestrar a tu perro a partir del refuerzo positivo. Y recuerda que puedes ampliar tus conocimientos en educación canina a través de nuestro Máster en Adiestramiento Canino.

Ventajas de usar el refuerzo positivo en el adiestramiento de perros

Entre las ventajas que presenta el refuerzo positivo en perros, encontramos que:

  1. Alimenta la autoestima, la evolución y el bienestar del animal. Ten en cuenta que recibe reconocimiento, acompañamiento y afecto emocional.
  2. Es una fórmula que puede personalizarse. El refuerzo está acompañado por la observación continua. De este modo, puedes conocer mejor al perro y saber qué le gusta más. Es decir, cuál es el premio que le encanta entre las diferentes alternativas.
  3. Es un ingrediente muy versátil que puede aplicarse para lograr objetivos diferentes. Cada aprendizaje es particular en sí mismo. A pesar de ello, existe un elemento que es constructivo en cualquier contexto: el refuerzo.
  4. Ofrece una alternativa al castigo porque la perspectiva del premio es diferente. El perro siente el aliciente de realizar un comportamiento adecuado. La recompensa final es un estímulo externo que potencia la motivación interna.
  5. Favorece una forma de relación que fortalece el vínculo afectivo entre la persona y el animal. Es un método que está acompañado por la inteligencia emocional, la diversión y el entretenimiento. El perro aprende nuevos objetivos en su rutina. Y, además, se divierte en compañía.
  6. Bienestar personal. Es una estrategia que no solo favorece la felicidad canina. También alimenta la alegría personal en quién observa la evolución del animal. Es decir, cuando utilizas este método, no te centras únicamente en los errores del otro. Sino que pones el foco en los aciertos.

Por tanto, es una forma de educación que ofrece muchas ventajas.

Otros tipos de refuerzo en perros

Cada perro es especial y, por ello, el proceso de aprendizaje es individual. Existen otros tipos de refuerzo, como puedes ver a continuación.

  • El refuerzo negativo. Sigue existiendo una relación entre un hecho y una consecuencia. Sin embargo, el efecto tiene una naturaleza distinta a aquella que se produce cuando el premio es estimulante. En este caso, la consecuencia no es agradable.
  • El castigo negativo. Se produce cuando el perro deja de tener acceso a un estímulo positivo como consecuencia de un comportamiento inadecuado. Por ejemplo, se suspende el tiempo de juego a partir del hecho que motiva esa decisión. El perro no disfruta del placer de un bien que quiere conseguir.
  • El castigo positivo. ¿Cuál es la característica principal del estímulo que forma parte de un castigo positivo? Es una consecuencia que resulta desagradable para el animal.

Conviene puntualizar que la intención principal de los conceptos descritos es educar. Y cualquier acción que se lleve a cabo debe partir siempre del respeto, la protección y el cuidado.

Técnicas de adiestramiento canino con refuerzo positivo

A continuación, puedes descubrir algunas fórmulas:

  • Reforzar una conducta alternativa e incompatible con aquella que se quiere evitar. Es una técnica a través de la que se invita al animal a realizar una acción positiva (que no puede llevarse a cabo al mismo tiempo que otro comportamiento negativo). De este modo, mientras está ocupado en un fin constructivo, no pone su atención en otro asunto.
  • Refuerzo intermitente. La práctica del premio no tiene por qué mantenerse de forma interrumpida en todo momento. De hecho, el verdadero objetivo es que el animal realice una acción por sí mismo. Es decir, sin estar condicionado por el deseo de lograr siempre un bien posterior e inmediato. Por esta razón, cuando el animal ya ha aprendido una acción específica, es posible utilizar la fórmula del refuerzo intermitente. ¿En qué consiste? En ese caso, la recompensa se presenta, únicamente, en algunas ocasiones.
  • Adiestramiento positivo y carente de castigos. Es un método que te permite poner el acento en aquellas acciones que deseas reforzar en el animal. No se centra en castigar los comportamientos inadecuados. Es un método que puedes poner en conexión con tu propia experiencia personal. ¿Cómo te sientes cuando alguien se fija principalmente en tus errores y defectos? ¿Y cómo te hace sentir una palabra amable cuando realizas una acción correcta? Es una experiencia que alimenta tu motivación por seguir superándote a ti mismo.

Consejos para aplicar el refuerzo positivo

En primer lugar, utiliza el refuerzo de forma frecuente a lo largo de la jornada. Recuerda que el premio del cariño es muy importante. Y debes transmitirlo desde la generosidad y la abundancia. No te límites a expresar el cariño, únicamente, en el momento en que el perro consigue una meta que merece tu felicitación.

Además, ofrece indicaciones claras para enseñar al animal para afianzar un aprendizaje concreto. Ten en cuenta que un aprendizaje significativo también parte de una preparación previa. El premio es la consecuencia de la acción positiva. Pero las indicaciones transmitidas antes de ese proceso ayudan al perro.

Es muy importante que exista una cercanía temporal entre la acción que se quiere reconocer y el reconocimiento en sí mismo. De lo contrario, si no se produce dicha cercanía, la causa y el efecto pierden su verdadera vinculación.

Establece límites y normas para educar a tu perro. Dichos principios deben manifestarse de forma coherente en la práctica. Toma decisiones que sean un reflejo de la educación que quieres ofrecer al animal.

Por tanto, el refuerzo positivo es esencial para educar al perro. Pero es un método que, a su vez, fortalece el vínculo entre el animal y la persona.