La cerveza ha sido siempre una bebida muy presente en la vida social del pueblo. Al rededor de ella han surgido amistades, buenas conversaciones o, simplemente, un momento de placer en el que solo se pretende saborear su sabor. Ha sido y es una bebida muy arraigada en nuestro modo de vida. Por ello, maestros cerveceros experimentan hasta conseguir diferentes tipos de cerveza.

Rubia, negra, tostada…Existen cervezas para todos los gustos. Fuertes, menos fuertes y con más o menos grados de alcohol. Si eres un sibarita de la «caña» o la «birra», puede que te interese elevar tus conocimientos y aprender más acerca de su proceso de elaboración. Echa un vistazo a nuestro curso Experto en Cerveza con el que aprenderás a distinguir las diferentes clases de grano, su producción artesanal, su conservación y envasado.

Si eres de los que disfruta del sabor amargo de una cerveza, este artículo te interesará. Vamos a comentar las diferentes clases de cerveza que existen y sus características.

Tipos de cerveza: ¿cuáles son las más comunes?

Lo cierto es que sí hay un tipo de barril que predomina. Su sabor suave y refrescante hace que sea más bien un refresco que una bebida alcohólica como tal. Se trata de las cervezas conocidas como pilsen o pils. Su característico sabor, menos amargo que otras, hace que podamos encontrarla en cualquier parte del mundo. De echo, la pilsen es la típica caña que consumimos en los bares españoles.

Pero, tal y como apuntan los expertos, precisamente este tipo de cerveza original de la República Checa, no ha sido muy popular hasta entrado el siglo XX. Lo cierto es que en los países del norte de Europa siempre se ha preferido otras cervezas, con gustos más peculiares.

La materia prima determina el sabor de cada clase

Efectivamente. Depende de si la cerveza ha sido fermentada con trigo o cebada, el aspecto y el sabor de la misa será muy diferente. Aquí radica los dos grandes tipos de cerveza.

Cervezas de trigo o «rubias»

Este tipo de cerveza ha sido, hasta ahora, considera de poco calibre. Proveniente de Alemania y Holanda, su sabor afrutado y su aspecto de color claro le otorgan su fama de cerveza rubia. No es ni más ni menos que su esencia de fabricación, es decir, el trigo.

Al ser más suaves son la clase de cerveza que suele estar mezclada con limón, resultando ser el típico «champú» o «clara». Sin embargo, y dicho sea de paso, el gusto por la cerveza artesana que predomina a día de hoy ha conseguido hacer grandes cervezas rubias con sabores peculiares y característicos.

Cervezas con cebada malteada

Los tipos de cervezas que se llevan la palma por su saber fuerte y amargo son estas. Son las cervezas que más juego dan a los maestros cerveceros. Pues se consiguen sabores diferentes y muy particulares, en muchos casos incluso reconocibles.

Por ello, cabe mencionar que dentro de éstas surgen dos tipos de cervezas más, las ale y las lager.

Familia Ale

Lo cierto es que estas dos familias no solamente se distinguen por sus características sino también por sus orígenes geográficos. Concretamente, las ale las situamos en las islas del Mar Atlántico y en la costa de los Países Bajos. Aunque también las podemos clasificar como irlandesas, escocesas, inglesas y belgas.

Su particularidad es que se fermentan a temperaturas altas, entre los 15ºC y los 25ºC. Por ello se sirven tibias. Las reconocerás también porque son las más amargas y con un grado de alcohol considerable. Dentro de la familia ale los profesionales la subdividen en otros siete tipos de cervezas, de las que destacamos las siguientes :

  • Brown ale: son las que cogen un color caramelo tirando a rojo por el tostado del grano. Son cervezas en las que se consigue paladear el lúpulo, que es el ingrediente que da el sabor amargo y aroma tan característico de la «chela», como llaman a la cerveza en Perú.
  • Old ale: estas cervezas se caracterizan porque contienen un alto grado de alcohol. Es el resultado de dejarlas reposar durante un tiempo, de modo que consigue aumentar grados de alcohol por cada evaporación. El grado medio se sitúa entre el 5 y el 10%. En cuanto a su sabor, son amargas y más bien dulces por el azúcar que queda. Su aspecto es oscuro.
  • Pale ale: a diferencia del resto de la familia ale esta cerveza es clara, pero con alto volumen de alcohol. Tradicionalmente esta cerveza ha sido exportada, por ello se le ha otorgado un alto grado de alcohol para conservarlo durante todo el trayecto.
  • Stout: se trata de la famosa cerveza negra, con un fuerte sabor amargo y fabricada con la cebada más tostada. Tal y como explican los profesionales de la cerveza se le suele añadir nitrógeno para darle fuerza y conseguir una espuma con mucho cuerpo. Entre todas las cervezas stout que existen la marca más conocida es la Guiness. ¿La conoces?
  • Porter ale: es una mezcla entre la brown ale y pale ale, y se la considera como la cerveza previa a la stout. Se caracteriza por su alto grado de alcohol y su consistente cuerpo.

Familia Lager

Fabricada en el viejo continente, las lager son aquellas en las que se incluyen los tipos de cerveza de cebada más suaves, a comparación de las ale. Por ello, siempre deben servirse frías. Veamos las clases de lager que podemos encontrar:

  • Bock: son alemanas y las más fuertes del tipo lager. Por ello, también son las que más volumen alcohólico contienen, más de un 6%.
  • Dark: es de las más tostadas y por eso corresponde a la stout de las lager, pero no es tan fuerte.
  • Pale lager: es la cerveza más suave y pálida de esta familia. Contiene poco lúpulo y la cebada se tuesta poco.
  • Pilsener: derivada de la pale lager, esta es la cerveza más comercializada. Es decir, la que todos tomamos en cualquier bar. Al ser más bien suave y con pocos grados de alcohol, ha conseguido ser una bebida consumida socialmente.

Fuente: eldiario.es