Cuando acudimos a un entrenador de perros, buscamos sobre todo que nuestra mascota aprenda a entender y obedecer instrucciones. El adiestramiento canino se ha convertido en una disciplina cada vez más trabajada y efectiva. Si eliges al profesional adecuado, notarás los resultados de inmediato.

Por eso, queremos ayudarte a tomar mejores decisiones. Lógicamente, cuanto más sepas sobre cómo adiestrar perros, más capaz serás de escoger al preparador idóneo para tu amigo peludo. Además, se requiere de cierta formación específica. En Escuela Des Arts encontrarás el Máster en Adiestramiento Canino, una especialización con la se adquieren los conocimientos necesarios para entender y tratar la conducta animal.

Principales objetivos del adiestramiento canino

La psicología canina necesita autoridad y tener las cosas claras. Por eso, al adoctrinar a estos animales es fundamental definir unos objetivos claros. En esencia, la obediencia es el pilar sobre el que se sustenta todo este proceso. El objetivo es hacer que tu perro comprenda y acate cada instrucción que le des.

Sus destinatarios no son solo los cachorros, aunque con ellos es mejor no aplazar esta ejercitación. Cualquier can, al margen de su edad, puede llegar a aprender cosas buenas con un preparador canino cualificado.

Antes de apuntarlo a este proceso, como dueño debes establecer con el entrenador cuáles son los objetivos que buscas alcanzar, así podrá enfocar su trabajo en esa dirección y mejorar el resultado del adiestramiento.

Enumeramos, a continuación, los principales objetivos que, habitualmente, suelen plantearse.

Adquirir hábitos de higiene

Como nos ocurre a los humanos, los perros pueden aprender a controlar sus esfínteres, pero carecen al nacer de la capacidad de saber dónde deben depositar sus excreciones. ¿Quieres enseñarle? Es el aprendizaje número uno entre los dueños de perros.

Tolerar estímulos ambientales

Se dirige, sobre todo, a los perros guía, que deben acostumbrarse a desenvolverse con tranquilidad en multitud de espacios, desde restaurantes a campos de fútbol, pasando por vehículos de transporte público.

Mejorar su socialización

Si tu perro tiene problemas de relación con otros canes o con los seres humanos, puedes ponerle remedio contratando a un buen entrenador de perros. El principal problema que viene a tu cabeza es la agresividad, pero también el miedo o la indiferencia se pueden trabajar. ¿Tiende a morder a los recién llegados o ataca a los demás perros en el parque? Quizás solo está jugando y no sabe controlarse. O, tal vez, algo le produce miedo y reacciona así.

Objetivos de mejora en el proceso de aprendizaje

Otro aspecto importante es la evolución progresiva que, durante su adiestramiento, el perro debe ir mostrando. Para ello, existen 5 objetivos operativos que impulsan de forma inequívoca esa gradual mejoría.

En concreto:

  1. Generalización de las conductas aprendidas. Después de enseñar al animal en un entorno amigable que lo hace sentirse seguro, es necesario comprobar que mantiene su comportamiento en otros espacios y situaciones.
  2. Incorporación de distracciones. De igual forma, el entrenador incluirá estímulos que compitan con la atención del perro, de forma progresiva, para asegurar que sigue respondiendo correctamente. Una vez que ha sido capaz de aguardar para empezar a comer, ¿lo es también si le sirves su plato favorito?
  3. Incremento de la distancia. Al principio, el adiestrador estará muy cerca del animal al darle sus indicaciones, con el fin de tener un control mayor. Poco a poco, tu mascota conseguirá responder también a esas instrucciones conforme quien las transmite se vaya alejando más.
  4. Aumento del tiempo de atención. Los comandos de liberación, como ale, ya o una palmada, permiten al animal relajarse y saber que la exigencia de obediencia ha terminado. Paulatinamente, la duración de estos momentos irá creciendo en tiempo.
  5. Variación de órdenes. Una vez aceptadas ciertas instrucciones de manera aislada, se irán combinando para exigir una mayor concentración al can.

¿Cuáles son las técnicas más empleadas por un entrenador de perros?

La paciencia, la laboriosidad y la voluntad son elementos fundamentales en el adiestramiento canino. Sin embargo, existen ciertas técnicas y procedimientos de enseñanza que todos los amantes de los perros deberíamos conocer.

Refuerzo positivo

Seas entrenador o dueño, lo mejor es educar a tu animal en positivo: entrégale una recompensa justo después de haberse comportado correctamente. Puedes usar el elogio, un juguete o una golosina, en función de las preferencias de tu amigo peludo o de tus circunstancias.

Eso sí, es fundamental que seas constante y coherente al aplicar esta técnica. Si lo haces bien, tu mascota acabará asociando cada comportamiento adecuado con ese justo premio.

Método espejo

¿Sabías que los perros aprenden por observación? Cuando tu perro se encuentra acompañado por otro ya adiestrado, descubre más rápidamente los comportamientos apropiados. Además, estimula su competitividad y se esforzará por hacerlo mejor que su rival.

Alternativamente, cuando dueño y perro tienen una conexión personal muy estrecha, el adiestrador canino puede recurrir a la expresividad corporal del propietario para enseñar mejor a su mascota.

Entrenamiento con clicker

Es una variante del refuerzo positivo que consiste en utilizar un dispositivo que hace un ruido agudo, o un silbato, para indicar al perro que ha actuado bien. Una vez que el animal entiende que ese sonido es sinónimo de recompensa, identifica enseguida qué comportamiento concreto le está generando ese premio.

Los especialistas afirman, sin embargo, que no es un método apropiado para eliminar o frenar los comportamientos inapropiados. Ten eso en cuenta.

Fundamentos básicos de psicología canina

¿Quieres que tu mascota desarrolle contigo vínculos afectivos duraderos y preciosos? Necesitas conocer cómo es la psicología de los perros.

De forma introductoria, estos tres principios nos parecen esenciales. ¡Tenlos siempre muy presentes!:

1. Para tu perro, tú eres el elemento central de sus relaciones sociales. Según cómo se relacione contigo, así lo hará con las demás personas. Por eso, debes mimarlo y dedicar tiempo a conectar con él. Sin sobreprotección ni una devoción tóxica, por supuesto.

2. Tu mascota necesita empezar a socializar cuando antes. Aprovecha después de su vacunación para empezar a relacionarlo con otros perros, entornos, ambientes y personas.

3. Investigar su pasado es fundamental para consolidar vuestra relación. Una historia tortuosa siempre influye en el presente. Si la conoces, podrás compensar y evitar en mayor medida esos efectos negativos.

Ahora ya estás mucho más familiarizado con el adiestramiento canino. Si necesitas contratar a un entrenador de perros, seguro que te resultará más fácil decidir cuál es el indicado.